Boquillas Romera Brass
Mediante un delicado proceso artesanal, es posible redescubrir sonidos de épocas pasadas.
De momento, disponemos de este trabajo realizado por Javier Bonet y Romera Brass sobre los métodos de fabricación de boquillas en el Siglo XVII. Próximamente, esta sección se irá ampliando con nuevos temas.
Si bien la fabricación de los instrumentos no ha evolucionado demasiado, desde la época clásica y barroca, la factura de las boquillas, esa pieza tan importante, ha sufrido grandes variaciones y cambios, no sólo en su forma, sino también en los procedimientos de construcción.
Recordemos que al principio y durante muchos años, las boquillas se fabricaron, de la misma forma que los instrumentos, a partir de una plancha de latón u otros metales, que era doblada, martilleada y soldada, para finalmente formar el aro con el doblado de los bordes.
Esta técnica, o digamos mejor, falta de técnica, les proporcionaba una ligereza, tanto de peso como de espesor en sus paredes, que sin duda influÃa, definitivamente en el sonido. Tampoco podÃan obtener formas interiores como las que hoy en dÃa conocemos y usamos, siendo básicamente ésta un cono que iba decreciendo regularmente de principio a fin.
Esta forma interior es la que sin duda caracteriza el sonido de los verdaderos instrumentos históricos, y condiciona, asimismo de forma importante la técnica que debe de ser empleada en su utilización en los instrumentos originales.
Otra caracterÃstica importante, que no debemos olvidar, es la total separación durante muchos años de los trompistas profesionales en trompistas primeros o “altos”, y trompistas segundos o “bajos”, con registros y habilidades totalmente diferentes, y por lo tanto con boquillas totalmente adaptadas a sus necesidades particulares y, por lo tanto, formas bien diferenciadas, principalmente en cuanto al tamaño.
Además, estas medidas variaban mucho dependiendo no sólo de los paÃses, sino hasta incluso de los diferentes instrumentistas de una misma ciudad.
Hay que agradecer que de nuevo artesanos como T. Romera, en su incansable curiosidad, intenten de nuevo a partir de modelos históricos reconstruir lo más fielmente posible, las boquillas que se usaron hace más de 200 años. Sin duda nos será de gran ayuda a los profesionales de la interpretación histórica, para intentar redescubrir el verdadero sonido de aquella época.
Texto escrito por Javier Bonet.
1º Cogemos plancha de latón con un grosor de 0.7m/m y la cortamos según la plantilla que hemos realizado anteriormente.
2º Doblamos por el centro de la plancha, con la ayuda de un martillo, sobre un molde de hierro para darle una primera aproximación de la forma final.
3º Cuando esté bien doblada soldamos los dos extremos de la plancha.
4º Una vez enfriado el metal lo golpeamos con un martillo, con el molde de aproximación en el interior, la parte que hemos soldado hasta dejarlo totalmente liso.
5º Cogemos el molde con la forma final que tendrá la boquilla y lo ponemos en el torno de repujar, introducimos la plancha y con un palo con la punta de acero la presionamos sobre el molde interior asà la plancha cogerá la forma del molde.
6º Con un trozo de latón macizo y torneamos la forma del aro que será más o menos como un anillo.
7º Soldamos el aro a la boquilla y la pulimos para darle el acabado final.
Asà obtendremos una boquilla antigua.
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